La ANSIEDAD según el diccionario de la Real Academia Española de la lengua:

Del lat. anxiĕtas, -ātis.

1. f. Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo.

2. f. Med. Angustia que suele acompañar a muchas enfermedades, en particular a ciertas neurosis, y que no permite sosiego a los enfermos.

LA ANSIEDAD COMO EMOCIÓN 

Si bien es cierto que tendemos a asociarla al sufrimiento, la ansiedad es un concepto complejo que puede entenderse desde múltiples perspectivas y no necesariamente siempre como algo patológico.

Considerada como una emoción, la ansiedad es, por tanto, un fenómeno natural y necesario, una reacción del organismo, para sobrevivir ante ciertas amenazas ya que nos pone en alerta preparándonos para la acción y ayudándonos a superar los peligros.

La ansiedad -como cualquier emoción- forma parte del repertorio con el que nos ha dotado la naturaleza para adaptarnos al mundo.

COMPONENTES DE LA ANSIEDAD COMO EMOCIÓN:

La ansiedad se manifiesta a través de tres niveles o componentes:

  • cognitivo,
  • fisiológico
  • motor-conductual.

Componente cognitivo. El componente cognitivo se refiere a los pensamientos e imágenes con contenido amenazante que nos asaltan y aturden en modo de preocupación y pensamientos reiterativos. Nuestra mente anticipa catástrofes y peligros de forma automática y les concedemos un alto grado de credibilidad a dichas ideas. A ésto le llamamos: ansiedad cognitiva.

Componente fisiológico. El componente fisiológico se refiere a las sensaciones físicas que percibimos en nuestro cuerpo cuando se produce un incremento de la activación en nuestro organismo. El corazón nos late más deprisa, la boca se nos seca, nos cuesta respirar, las piernas nos tiemblan, las manos nos sudan… En ocasiones interpretamos dichos signos como evidencias de que algo terrible nos va a suceder, e igualmente le otorgamos un alto grado de credibilidad a dichas creencias. A esto le llamamos ansiedad fisiológica.

Componente motor o conductual de la ansiedad. Es el componente más claramente visible por parte de un observador externo. Incluye cualquier comportamiento encaminado a huir, escapar o evitar los peligros -reales o imaginarios- que nos atemorizan.

 

Estos tres componentes se influyen mutuamente y contribuyen a manejar y a afrontar de manera exitosa distintas situaciones conflictivas y problemas reales de nuestro entorno. En tales circunstancias la ansiedad es una emoción sana, ya que contribuye y nos prepara para manejar ciertas adversidades.

Sin embargo, en ocasiones, este mecanismo se nos activa sin que exista un peligro real; en cuyo caso, deja de ser un mecanismo adaptativo para convertirse en una incómoda molestia que repercute negativamente en distintas áreas o esferas de nuestra existencia

 

ANSIEDAD PATOLÓGICA

(Este apartado ha sido extraído de la Wikipedia)

En las sociedades avanzadas modernas, esta característica innata del ser humano se ha desarrollado de forma patológica y conforma, en algunos casos, cuadros sintomáticos que constituyen los denominados trastornos de ansiedad, que tiene consecuencias negativas y muy desagradables para quienes lo padecen. Entre los trastornos de ansiedad se encuentran las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de pánico, la agorafobia, el trastorno por estrés postraumático, el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de ansiedad social, etc. El miedo escénico es una forma de ansiedad social, que se manifiesta frente a grupos y ante la inminencia de tener que expresarse en público o por efecto de imaginar dicha acción. En el caso del trastorno de ansiedad generalizada, la ansiedad patológica se vive como una sensación difusa de angustia o miedo y deseo de huir, sin que quien lo sufre pueda identificar claramente el peligro o la causa de este sentimiento. Esta ansiedad patológica es resultado de los problemas de diversos tipos a los que se enfrenta la persona en su vida cotidiana, y sobre todo de sus ideas interiorizadas acerca de sus problemas.

No se conocen totalmente las causas de los trastornos de ansiedad, pero se sabe que la interacción de múltiples determinantes favorece su aparición. Se conoce la implicación tanto de factores biológicos como ambientales y psico-sociales. Además, es muy común la comorbilidad con otros trastornos mentales, como los trastornos del estado de ánimo.

Entre los factores biológicos, se han encontrado alteraciones en los sistemas neurobiológicos gabaérgicos y serotoninérgicos; anomalías estructurales en el sistema límbico (córtex paralímbico), que es una de las regiones más afectadas del cerebro; ciertas alteraciones físicas; una mayor frecuencia de uso y/o retirada de medicinas, alcohol, drogas y/o sedantes y otras sustancias; y cierta predisposición genética.

Entre los factores ambientales, se ha encontrado la influencia de ciertos estresores ambientales, una mayor hipersensibilidad y una respuesta aprendida. Los factores psicosociales de riesgo son las situaciones de estrés, las experiencias que amenazan la vida, el ambiente familiar y las preocupaciones excesivas por asuntos cotidianos. Determinadas características de la personalidad pueden ser factores predisponentes.